El equipo de Boca Juniors cayó derrotado por 1-0 ante un rival brasileño en el estadio Mineirao durante la Copa Libertadores, rompiendo una racha de 13 partidos invictos.
El partido se complicó tempranamente con la expulsión de Varela a los 5 minutos por una amarilla que generó polémica, dejando al equipo con 10 jugadores y limitando su juego. Los conductores criticaron el arbitraje de Ovejít, uruguayo habitual en estos encuentros, por decisiones como faltas no cobradas y compensaciones injustas.
En el segundo tiempo, Boca se defendió con cinco defensores incluyendo a Figal, pero encajó el gol en un córner mal defendido donde el rival quedó libre en el área. Merentiel estuvo desconectado y Breit inseguro en el arco, mientras Aranda mostró amplitud en el primer tiempo.
Recordaron un antecedente violento en el mismo estadio con matafuegos y el mismo árbitro, destacando la agresividad de las noches de copa.