Las aerolíneas manifiestan el impacto financiero de la guerra en Medio Oriente en sus informes ante accionistas debido al aumento exponencial del combustible de aviación por problemas en el Estrecho de Hormuz, donde se refina gran parte del crudo mundial.
Los precios del petróleo WTI y Brent registraron fuertes volatilidades con picos rozando los 100 dólares el barril y máximos históricos cerca de 120 dólares; el combustible para aviones se duplicó desde menos de 100 dólares, representando hasta una cuarta parte de los gastos operativos.
Las compañías ajustan presupuestos con aumentos de tarifas hasta un 20%, recortes de capacidad, alzas en cargos por equipaje como 10 dólares en la primera y segunda maleta por American Airlines, Delta Airlines y Southwest Airlines, y cancelaciones como 20 mil vuelos de corta distancia de Lufthansa hasta octubre.
Los boletos vendidos con anticipación complican la situación ante una demanda sólida.