Las autoridades estadounidenses confirmaron que Cole Thomas Allen, presunto autor del tiroteo del sábado en Washington, enfrenta cargos por intento de asesinato contra el presidente Donald Trump, transporte de arma para crimen y uso de arma de fuego en crimen violento, con penas que podrían llevar a cadena perpetua.
En rueda de prensa, destacaron que el acto fue un intento de asesinato claro contra altos funcionarios, detenido por el coraje de los agentes del Servicio Secreto que taclearon al sospechoso. Todos los protegidos y participantes quedaron a salvo.
La investigación continúa en curso con compromiso de transparencia, recogiendo reportes de civiles y periodistas presentes. Quedan preguntas sobre detalles del incidente como número de disparos y armas usadas, generando especulación pública.
Conversaron con el corresponsal Cristóbal Vázquez de France 24, quien amplió sobre la rueda de prensa y la cobertura intensa en la ciudad.