El actor invitado continúa relatando su infancia en Barracas, donde jugaba en un patio largo ahora cubierto por una autopista, y evoca a su madre Jerónima Ángela cocinando con olor a albahaca y lavandina, mientras su padre Cándido Eduardo estaba en la marina.
Describe cómo entró al teatro por primera vez para trabajar cerca de Boedo, descubriendo la alegría de jugar y disfrazarse como adulto, lo que lo apasionó pese a la oposición familiar que prefería un empleo estable como cajero bancario. Relata anécdotas de pobreza extrema viviendo solo a los 15 años con su abuela gallega, pasando hambre y comiendo migas o dulces grandes de dulce de leche.
Confiesa una anécdota impactante: creyó tener tuberculosis durante un viaje a Perú con Norman Riquelme, pero años después médicos confirmaron que fue un error y no tenía la enfermedad, lo que lo hizo sentir que le quitaban algo que lo hacía "más artista". Habla de su matrimonio de 52 años con María, con quien hizo terapia de pareja dos veces para separarse sin éxito, y ahora se enamora más al reconocer lo que ella hizo por él.
Reflexiona sobre la sociedad actual, critica la deshumanización, el odio en el Congreso y el discurso del presidente, pidiendo que hable como servidor público para unir al pueblo argentino. Promociona su unipersonal sobre Sarmiento en el Centro Cultural de Cooperación los viernes a las 20 y sábados a las 22.