Donald Trump se reunió con asesores sobre Medio Oriente y fijó líneas rojas: apertura completa del Estrecho de Hormuz y entrega de 410-440 kilos de uranio enriquecido al 60% por Irán. La vocera de la Casa Blanca confirmó la reunión ante filtraciones mediáticas.
Irán propuso abrir el estrecho en primera etapa, posponiendo el nuclear, mientras su canciller Abbas Araxi se reunió con Vladimir Putin en Rusia tras Pakistán y antes de Omán. Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU., calificó a los iraníes de hábiles para ganar tiempo.
Trump advirtió que el petróleo iraní abarata centros de almacenamiento en 2-3 días. Irán impulsa ley para que su ejército controle el estrecho, cobrando peajes en moneda local. Antonio Guterres, secretario de ONU, urgió reapertura para evitar crisis energética y alimentaria global.
EE.UU. batió récords en producción de petróleo y gas, minimizando impacto propio pero presionando precios domésticos. Putin prometió paz en Medio Oriente y recibió a Araxi, reafirmando apoyo ruso a Irán.