Un tribunal de Taiwán sentenció a 10 años de prisión a Chen por robar y filtrar información confidencial de TSMC, la mayor productora de semiconductores fundada en 1987.
La multa impuesta asciende a 150 millones de dólares taiwaneses, equivalentes a unos 4,78 millones de dólares, tras una investigación por robo informático.
Chen pidió a empleados de TSMC datos sobre presupuestos para obtener más contratos como proveedor tecnológico.