Seis de cada diez inquilinos necesitan créditos o ahorros para pagar alquiler, subiendo del 46,2% en 2022 al 57,6% en 2025.
Alquiler absorbe 52-66% ingresos; para 41% bajos, 73%. Priorizan vivienda sobre otros gastos, recurriendo a préstamos bancarios (18,1%), desahorros (40%) o familiares.
19% en sobreocupación: jóvenes vuelven con padres o comparten depto. Morosidad crece por crisis; usan expensas para cubrir faltante, bola de nieve.