La sala de prensa de la Casa Rosada amaneció cerrada nuevamente, mostrando puertas cerradas y periodistas afuera como en los primeros días del gobierno de Javier Milei.
El contraste se ve con imágenes previas donde la sala estaba abierta y el presidente saludaba, pero ahora insiste en no necesitarla para preguntas "estúpidas" según posteos suyos.
La decisión rompe una tradición democrática que se mantiene pese a alternancia política, garantizada por Constitución y convenios internacionales; se espera normalización pronto pero lamentan la ruptura.