La guerra en Oriente Medio beneficia económicamente a Rusia, que aumenta sus ventas de petróleo y gas natural licuado a China, India y Europa a pesar de las sanciones internacionales.
China e India elevaron sus compras de crudo ruso un 14% y 148% en marzo, usando buques fantasma para eludir embargos, lo que generó ingresos por 7400 millones de euros. Europa incrementó un 38% sus importaciones de GNL ruso, con España duplicando su factura a 355 millones de euros el mes pasado.
Países europeos como España dependen del gas ruso para generación eléctrica e industria, comprando en mercado spot ante la crisis en el Estrecho de Hormuz. Bruselas bloquea nuevos metaneros rusos, pero contratos antiguos mantienen la dependencia.
El panel destaca que Europa no produce suficiente energía y critica las sanciones como ineficaces, llamando a no cerrar nucleares.