Delincuentes armados robaron en 4 de febrero, zona noroeste de Buenos Aires, con total impunidad y sin presencia policial en la calle.
Los conductores vinculan estos robos a la existencia de más de 2 millones de armas ilegales circulando, criticando la falta de investigación sobre su trazabilidad y origen tras detenciones.
Atribuyen muchos delitos al consumo de droga que genera urgencia por efectivo rápido, sugiriendo que sin este problema se evitarían varios asaltos.