El radicalismo, con 10 senadores, rechaza la obligatoriedad de las PASO en la reforma electoral enviada por el gobierno al Senado, proponiendo primarias abiertas no obligatorias para dirimir internas sin forzar al electorado a votar.
El oficialismo no apoya esta modificación y se reúne hoy en Casa Rosada para ajustar estrategia, ante falta de apoyo de bloques provinciales. La reforma busca potenciar chances de reelección de Javier Milei.