En el mercado andino de Liniers muestran frutas y verduras exóticas no habituales en verdulerías comunes. El tomate de árbol resulta ácido y vinagrado, ideal para salsas picantes, ensaladas o chutney, sin sabor a tomate normal.
Presentan bananas de Bolivia, más chiquitas y sabrosas, y de Ecuador, más grandes, ambas a 4000 pesos el kilo. También granadas a 5000 pesos la unidad, nutritivas y de moda en ensaladas, bruschettas o quesitos; su cáscara sirve para té digestivo contra mal de estómago.
Destacan plátanos de la isla de Bolivia, de La Paz, más cortitos y anchos con más proteínas que los normales a 4000 pesos el kilo, mientras los normales cuestan 3000 pesos; se hierven primero por su cáscara dura. Mencionan papa del aire, una calabacita liviana para sopas, y dulce de cayote.
La gente del mercado regala bananas y elogia los productos, destacando diversidad cultural boliviana y peruana.