Tras el desafío emocional, los participantes de Gran Hermano discuten por problemas con la comida y compras en la casa. Se quejan de no tener sal, carbón para el asado y carne, generando cruces sobre quién está con quién en alianzas.
Frases como "¿Con quién estás?" y "¿Cómo va a comprar así sin mi comida?" muestran tensiones cotidianas. Uno amenaza con mojar el carro, mientras cuestionan la organización de las provisiones.