El sistema de ordeño robotizado del INTA Rafaela triplica la productividad tras una década, con 32 litros por vaca al día y picos de 37 litros. Las vacas ordeñan a su ritmo autónomo.
Mejora eficiencia, monitoreo de salud animal y condiciones sanitarias. Reduce tareas repetitivas, orientando al personal a decisiones basadas en datos.
Posicionado como referencia en Santa Fe para automatización en tambos, impacta producción y organización laboral diaria.