Benjamin Netanyahu se reunió con soldados cristianos de las Fuerzas de Defensa de Israel, destacando su papel vital en la seguridad nacional y el crecimiento de su comunidad.
El encuentro sigue a un video viral de un soldado FDI destrozando una estatua de Jesucristo en sur de Líbano, que provocó condena y defensa del historial de tolerancia religiosa de Israel. Dos soldados implicados fueron apartados y condenados a 30 días de detención militar.