Renata, una nena de 12 años con hemiparesia derecha congénita, retraso mental y epilepsia, murió ahogada el sábado en la pileta del centro Aupa de Mataderos durante una colonia para niños con discapacidades.
La madre, Diana, relató que la encargada la descuidó; cámaras muestran bañeros distraídos con celulares. La reanimaron sin pulso, pero llegó sin signos vitales al hospital, posiblemente tras minutos bajo el agua.
Expertos califican como abandono de persona u homicidio por omisión, con responsabilidad del instituto, terapeuta y guardavidas; exigen prisión y acciones legales para evitar repeticiones.
Diana expresó dolor por la negligencia en un lugar que parecía seguro, planea demandar con el padre; autoridades investigan con fiscal y cámaras como prueba clave.