El predicador exhortó a ser la respuesta a la propia oración, citando ejemplos bíblicos: Moisés oró por liberación de israelitas y Dios lo envió; discípulos pidieron obreros y Jesús los envió a ellos.
Neemías, al saber de la aflicción en Jerusalén con murallas derribadas, ayunó y oró, convirtiéndose en la respuesta divina al liderar la reconstrucción, dejando el palacio por identificarse con el pueblo.
Se enfatizó identificarse con necesidades del pueblo de Dios, amar fraternalmente para que oraciones prevalezcan según 1 Juan 4:21, y no excusarse por distancia o pecado ajeno. Invitó al Congreso Internacional Familias Bendecidas del 16 al 19 de julio en Resistencia, Chaco, con interpretación en señas.
Urgió devolver bendiciones a Dios para edificar su iglesia, obedecer mandamientos de fe y amor para recibir peticiones.