El director de cine Adolfo Aristarain falleció a los 83 años, dejando films como Un lugar en el mundo, Martín (Hache) y Roma que exploran desarraigo, complejidades argentinas y relaciones familiares. Sus guiones cargados de reflexiones filosóficas y críticas sociales marcaron el cine argentino.
Aristarain pensó el cine sin nacionalidad, como patria aparte, y dirigió entre Argentina y España, con atmósfera tanguera melancólica y consejos como tirar penas al río.