El mundo destinó cerca de 3 billones de dólares a defensa en 2025, el nivel más alto desde 2009 y undécimo año consecutivo de aumento, según el Instituto Internacional de Estocolmo para la Investigación de la Paz (SIPRI).
Europa impulsó el incremento, con España subiendo 50% y superando el 2% del PIB exigido por OTAN por primera vez desde 1994. Estados Unidos, China y Rusia concentran casi la mitad del gasto global, pese a leve baja en EE.UU.
Israel destinó el 7,5% de su PIB y Ucrania el 40% de su presupuesto. Países como España y Alemania aumentaron por la guerra en Ucrania y dudas sobre garantías de Washington, en un contexto de inestabilidad global que lleva a rearmarse.