Motochorros atacaron a una pareja que llevaba a su madre de 86 años, discapacitada en silla de ruedas, al médico. La amenazaron con matarla si no la bajaban rápido del auto para robarlo.
Los hijos priorizaron ayudarla a bajar pese al pánico; vecinos auxiliaron con una silla cuando casi se cae, la contuvieron y llamaron a la policía. Delincuentes escaparon; son reincidentes en la zona.
La abuela, muy querida en el barrio, ahora teme salir pese a necesitar atención médica. Familia y vecinos indignados exigen identificación y detención rápida de los atacantes.
Conductores repiten bronca: "Cómo detesto a todos estos desgraciados", pobrecita la abuela gritada y empujada.