La sala de prensa de la Casa Rosada amaneció cerrada por segunda vez, rompiendo una tradición democrática que se mantiene pese a alternancia política.
En contraste, durante gobierno anterior estaba abierta y el presidente saludaba a periodistas; ahora Milei cuestiona su utilidad para "preguntas estúpidas" vía posteo.
Periodistas trabajan en bar cercano como sala de emergencia; la medida se critica por limitar derecho constitucional al ejercicio periodístico, independiente de gobiernos.
Se espera normalización pronto, pero por ahora persiste desde semana pasada.