El analista Gabriel Slavinsky anticipó que el gobierno enviará al jefe de Gabinete Manuel Adorni y al presidente Javier Milei al Congreso para una sesión de confrontación, mostrando su "mejor versión" al pelear y defenderse ante reproches por corrupción o moral a funcionarios como Adorni.
Slavinsky describió la estrategia oficialista como ir a "riña" para sacar provecho, contrastando con su debilidad defensiva habitual. El gobierno carece de fusibles, ya que es un equipo pequeño sin muchos funcionarios prescindibles, por lo que Milei acompañará a Adorni en un hecho inédito, poniéndole el cuerpo a la situación.
Se comparó con estilos presidenciales pasados como el de Carlos Menem, quien minimizaba, o Cristina Fernández de Kirchner, quien atacaba por otro lado. En la conferencia de Adorni, la defensa falló por no responder lo básico y terminar peleando fuera de eje.
La oposición enfrenta un dilema: si confronta, el gobierno se victimiza comparando con sus propios casos graves; si no, queda tibia. Milei busca repercusión de la confrontación, hablando a su base violeta de seguir peleando contra la casta.
Slavinsky advirtió que exagerar acusaciones permite al gobierno decir "comparado con ustedes, somos bebés de pecho", recordando condenados como Cristina, Boudou y Jaime.