Mavinga, participante eliminada de Gran Hermano, aclaró un clip polémico donde se la acusó de vender drogas, explicando que hablaba de fiestas electrónicas, tequila y vino tinto, no estupefacientes. Niega consumo y venta.
Recibió repercusiones mixtas post-salida: apoyo por su personalidad pero críticas y puteadas en la calle por episodios con Carmiña y salida temprana. Se siente feliz y lista para más exposición.
Explicó no venir antes al programa por malestar inicial y cancelaciones, negando miedo al panel y prometiendo respuestas picantes. Desmintió invitaciones ignoradas.