Una menor de 12 años violada en Santiago del Estero, embarazada de 32 semanas, fue llevada por su madre y una ONG a la clínica Santa María en San Martín para una interrupción voluntaria del embarazo el viernes a las 9 de la mañana, tras denunciar abusos de dos personas, una familiar, prófugas con orden de captura.
La justicia de Santiago del Estero seguía el caso desde hace tres meses, detectado en un control médico en La Banda, pero la familia cortó contacto y apareció la Fundación CIGESAR, que solventó el traslado a Buenos Aires sin avisar, generando sospechas de entorpecimiento y posible apropiación del bebé para material genético en la causa de abuso.
Un allanamiento encontró ocho fetos, uno de los cuales analizarán por ADN para vincularlo a la menor y los abusadores; la clínica alquila instalaciones a la ONG, que trae su equipo médico, según comunicados pegados en la puerta. El Ministerio de Salud bonaerense inspeccionó y no halló irregularidades graves, solo humedad en quirófano.
Santi Martínez reporta en vivo desde la clínica, cuestionando si el director Damian Levy desconocía el caso pese al convenio. Marcela Cano de Madres Víctimas de Trata destaca abusos intrafamiliares en parajes santiagueños y rápida acción judicial local una vez denunciados.