Los jueces publicaron los fundamentos de la sentencia en el caso de Felipe Petinato, estableciendo que no se probó dolo en su accionar sino imprudencia grave. Alegaron que no actuó con desaprensión ni desinterés hacia la víctima.
El tribunal consideró atenuante la adicción a las drogas de Petinato. La decisión judicial detalla que no quedó demostrado intención deliberada en el incidente.