Medios estadounidenses revelaron que Irán ofrece reabrir el Estrecho de Hormuz a cambio de que Estados Unidos deje de bloquear sus puertos, excluyendo conversaciones sobre su programa nuclear, misiles o apoyo a grupos armados.
El ministro de Exteriores iraní en San Petersburgo condicionó negociaciones a fases con fin definitivo de la guerra y garantías contra ataques a Irán o Líbano. En Líbano, Israel atacó instalaciones de Hezbollah pese al alto el fuego, ordenando evacuaciones en el sur.
Un dirigente de Hezbollah, Naim Kassem, rechazó negociaciones directas y prometió resistencia defensiva, acusado de traición por el presidente libanés Joseph Aoun. El periodista Joan Cabases desde Beirut describió la tregua como cada vez más parecida a una guerra abierta, con escalada militar y retórica de ambas partes.
Israel justifica ataques por derecho a responder, mientras Hezbollah critica la "carta blanca" y amenaza con escuadrones suicidas como en los 80, evocando pérdidas israelíes pasadas.