El bloqueo en el Estrecho de Hormuz provoca una crisis petrolera en Irán, con reservas de almacenamiento al límite y riesgo de recorte abrupto en producción.
Teherán acumula petróleo para solo 12 a 22 días más, lo que implicaría reducir 1.5 millones de barriles diarios hacia mediados de mayo. Exportaciones cayeron de 1.85 millones en marzo a 567.000 en abril.
La situación eleva precios internacionales del crudo y afecta a otros exportadores regionales, agravando el impacto financiero en Irán.