La policía encontró ocho fetos desmembrados en una bolsa de residuos patológicos en una clínica de Villa Ballester, algunos a término con miembros fracturados, en un hallazgo macabro ligado a un abuso sexual de una menor de 12 años de Santiago del Estero.
La investigación surgió por la denuncia de violación a la nena, quien desapareció y apareció en la clínica con su madre para interrumpir el embarazo; no se sabe qué pasó con su bebé, y se ordenaron autopsias y ADN para identificar si coincide con los fetos hallados.
Panelistas debatieron posibles redes de venta de bebés, trata de personas o abortos ilegales post-semana 14, criticando la falta de controles pese a la ley de IVE; vecinos denuncian la clínica como un "matadero" con antecedentes de muertes, y se esperan allanamientos y detenciones.
Los fetos no estaban en estado uniforme, algunos con pelo y cabezas formadas, descartados como basura pese a protocolos para donación o investigación; se cuestiona si era venta de órganos o bebés, en un caso que evoca tramas como la de Loan de compraventa de niños.