Antonio Guterres, secretario general de la ONU, inauguró la undécima conferencia de examen del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares denunciando un estado de amnesia colectiva sobre el peligro atómico.
Guterres advirtió que el tratado, pilar de paz desde hace 56 años, se erosiona rápidamente por desconfianza entre potencias, con el control de armas muriendo y ruido de sables nucleares regresando.
En su discurso en la Asamblea General, usó testimonios de sobrevivientes de Hiroshima y Nagasaki para enfatizar que el desarme es cimiento de la paz, no recompensa. Francia denunció amenazas de Irán y Corea del Norte, mientras el G7 expresó preocupación por arsenales de China y Rusia.
El Instituto de Estocolmo reportó 12.241 ojivas nucleares en nueve estados en enero de 2025, 90% en EE.UU. y Rusia. Rafael Grossi del OIEA nota percepción creciente de que armas nucleares benefician seguridad nacional.