El pintor Gustavo Rovira relató cómo creó "El Amanecer de la Fe", retrato de Papa Francisco con incensario y Espíritu Santo, simbolizando resurrección ante el pecado original representado por una manzana mordida y Jesús crucificado. La obra, llevada al Vaticano, recibió bendición del Papa gracias a Monseñor Karcher.
Francisco movilizó a argentinos de vuelta a la Iglesia; Rovira estudió en Flores y pintó en iglesia San José de Flores. La Fundación Marco Ciudad la envió al Vaticano, ahora está en Catedral de Morón, midiendo 2 metros 20 por 60 cm.
Recordó inicios en Los Ángeles en 1985, dibujando pese a barreras idiomáticas, trayendo obras a Argentina. Guardó dibujos y firmas de profesores desde secundaria.