Franco Colapinto realizó trompos extremos con un Lotus 2012 en Palermo, dañando el motor que expulsó llamas, en un show que reunió más de medio millón de personas.
El público explotó de emoción, muchos hinchas de Boca; el evento con casco y Mercedes de Fangio posiciona a Colapinto como ídolo y avanza la vuelta de F1 a Argentina en un año y medio.
Superó cifras de grandes premios mundiales, demostrando pasión argentina por el automovilismo.