El Doctor Suárez continúa con el estudio del Salmo 42, atribuido a los hijos de Coré en estilo de Rey David, abordando por qué el alma se abate y turba.
Explica que el ser humano es espíritu, alma (mente, intelecto, sentimientos) y cuerpo; insta a esperar en Dios, alabarlo como salvación y Dios propio para levantarse interiormente.
David recuerda milagros como el paso del Jordán desbordado por Israel y la transfiguración de Jesús en el monte Mizar, enfatizando fe en lo imposible para Dios.
Alaba la alabanza en la iglesia, insta a asistir puntualmente, tomar decisiones firmes y recordar pasajes bíblicos para apropiarse de bendiciones.