Una serie de atentados en el suroeste de Colombia, especialmente en el departamento del Cauca, dejó 20 civiles muertos. El gobierno atribuye los ataques a las disidencias de las FARC, que no se desmovilizaron tras el acuerdo de paz con Juan Manuel Santos.
Los atentados ocurrieron viernes, sábado y domingo. Muchos exguerrilleros entraron en política como legisladores, pero esta facción sigue armada. Sucede en contexto de campaña electoral hacia presidenciales del 31 de mayo, con Iván Cepeda liderando como candidato oficialista de Gustavo Petro.
La violencia genera temor de repetir la campaña más violenta de los 90. Ataques ocurren semanalmente en Colombia.