La conductora expresó escepticismo ante la campaña electoral y desconfianza total en políticos como Javier Milei, Manuel Adorni y Karina Milei, acusándolos de no ser libertarios reales sino un grupo de amigos en el poder que insultan artistas y periodismo.
Dudó del atentado a Cristina Fernández de Kirchner por irregularidades con el arma y criticó el miedo de Milei a atentados por gobernar mal, mientras defiende la izquierda como filosofía y extraña la política peronista genuina.
Denunció el plan económico como similar al de Domingo Cavallo y Venegas Lynch, depreciando el trabajo con despidos masivos en fábricas como John Foo, dejando a miles en la pobreza sin inserción laboral posible para mayores de 40 años.
Propuso dar vuelta el país, sacar a la casta política corrupta incluyendo Lázaro Báez y gobernadores millonarios, reemplazar por gente honesta y mozos viejos en vez de pendejos con teléfonos, para reactivar industria, campo y minería sin robos.
Criticó discursos vacíos sobre próceres económicos ignorando el hambre, mintiendo sobre aplausos mundiales y no explicando la realidad con franqueza, advirtiendo que el pueblo sufre siempre por estafas ya sea robando o no redistribuyendo.