La exhibición de Franco Colapinto en las calles de Palermo congregó a 600 mil personas según datos oficiales del Gobierno porteño, con niños vestidos como su equipo y multitudes eufóricas desde temprano.
El piloto realizó trompos intencionales en una réplica perfecta del Mercedes, incluyendo maniobras inéditas con las manos fuera del volante y fuego saliendo de los escapes por el calor generado en contrasplín y falta de ventilación.
A sus 22 años, Colapinto llegó a la Fórmula 1 tras vivir solo en Europa desde chico, con apoyo económico y resultados en F2 y F3; su carisma y marketing en redes lo convierten en fenómeno pese a no ganar carreras top aún.
El evento es un exitazo político y económico para la Ciudad de Buenos Aires, proyectan 190 millones de dólares en ganancias con MotoGP y sueñan con Fórmula 1, aunque requiere canon de 30 millones y cupo en calendario FIA.