China logró un hito en su industria naval al recibir el superbuque metanero Celsius Georgiantown, diseñado para transportar 180.000 metros cúbicos de gas natural licuado.
El buque tiene 298,8 metros de eslora y 48 metros de manga, equipado con propulsión de combustible dual, y llegó desde Singapur para agilizar trámites de despacho.
Lu Jinlong, gerente del programa de grandes buques, anunció pedidos para seis buques similares, con uno más listo en tres meses, destacando la complejidad tecnológica a -163 grados Celsius.
Estos metaneros posicionan a China en un mercado naval dominado por pocos astilleros mundiales.