El 26 de abril de 1986 explotó el reactor en Chernobyl, causando 30-50 muertes inmediatas y cerca de 200.000 muertes entre 1990-2004 por radioactividad según Greenpeace, mientras ONU estima 4.000 cánceres. En Bielorrusia, cánceres oncológicos se multiplicaron por 74 hasta 2015.
La Unión Soviética ocultó el desastre, permitiendo actos públicos pese al peligro. Expertos lo ven como principio del fin del régimen por burocracia incapaz, llevando a la implosión en 1991 y hegemonía unipolar de EE.UU.