Silvina Casu afirmó que aceptaría un cara a cara en programas rivales donde le pregunten todo lo que quieran, porque la que nada debe nada teme.
En un video polémico, criticó un material "muy feo" calificado de "gorilón" y se declaró un poco apolítica, aunque admitió que el país "terminaba como el orto".
Casu contó su depresión profunda por la situación en Argentina, donde tomaba antidepresivos sin efecto, y agradeció a México por abrazarla en ese momento triste, encontrando salvación en el boxeo.
Compartió anécdotas personales como su viejo peronista, defensora de pobres, y conflictos con Julieta que la llevaron a internarse por no cobrar de un trabajo conjunto.