El canciller alemán Friedrich Merz cuestionó la estrategia de Estados Unidos en la guerra contra Irán, afirmando que no ven salida y humillan a una nación entera por el liderazgo iraní y los guardias revolucionarios.
Merz instó a terminar el conflicto pronto por su impacto económico global, especialmente en Alemania, comparándolo con Afganistán e Irak, y destacó la habilidad iraní para evitar negociaciones. Declaró esto ante estudiantes en Marshberg, Renania del Norte-Westfalia.
Estados Unidos impidió el acceso de 38 buques a puertos iraníes desde el inicio del bloqueo naval, afectando al 90% de los puertos y presionando precios del petróleo y mercancías. El Comando Central confirmó que los barcos fueron desviados pese al alto el fuego y negociaciones en Islamabad.
El bloqueo restringe el comercio marítimo iraní, reduce financiamiento y el tránsito por el estrecho clave para el 20% del crudo mundial.