Camila denunció a su expareja por golpizas brutales pese a que ya no convivían; publicó en redes videos de la violencia en su departamento de Pilar para probar los hechos ante la falta de respuesta judicial.
Las imágenes muestran extrema violencia; el sujeto la buscó pese a que ella le prohibió venir. Periodistas insisten: "Este sujeto tiene que estar preso", critican que la fiscal no lo detuvo aún.
Pruebas taxativas sin contraprueba; exigen prisión preventiva por contexto de violencia de género.