Benjamín Vicuña ganó el Martín Fierro de mejor actor en estilo ficción por Corazón de Acorazado y cedió el premio a su estilista Majo Fuerte, destacando su rol clave en el vestuario del personaje.
El panel debatió si el gesto estaba preparado backstage, ya que APTRA tenía un premio extra listo y productores indicaron que si el actor nombraba al equipo, se lo entregarían, generando sospechas de armado.
Vicuña agradeció a su equipo y enfatizó la crisis de la industria del vestuario, pidiendo apoyo a la moda nacional, mientras Majo Fuerte subió al escenario y reforzó la necesidad de promover diseñadores locales.
Panelistas como los presentes cuestionaron la logística, notando que sobraban estatuillas y que no siempre se visibiliza así al equipo, comparándolo con otros ganadores que no recibieron premios similares para sus colaboradores.