El arquero argentino Paulo Rizzo del Zaragoza recibió roja directa por patear al rival Jorge Pulido tras expulsión en clásico de Segunda División española contra Huesca. Empujó al defensor, se le salió la cadena y no jugará más esta temporada.
Fernando Cabla narró el incidente: cables cortados, cadera salida, tranco y patada con todo. Rizzo, ex Boca y Lanús, se arrepintió públicamente, pidió disculpas a Pulido y liga, citando única expulsión previa por mano fuera del área.
Panel debatió arrepentimiento genuino pese a presión por descenso del Zaragoza. Calificaron como "menos que policial" y "piña".