El corresponsal Adrián Sack desde Estados Unidos explicó los detalles del incidente en la gala anual de la CELA, donde un hombre armado irrumpió en el hotel, generando caos entre periodistas y funcionarios.
El atacante, un técnico electromecánico de California con problemas mentales, portaba un fusil semiautomático, pistola, municiones y cuchillos, pero fue detenido por seguridad sin ingresar al salón principal donde estaba Donald Trump.
Trump confundió los disparos con una bandeja caída y se resistió al protocolo de evacuación, siendo tirado al piso; previamente evacuaron a J.D. Vance. La vocera de Trump usó la palabra "disparos" minutos antes, generando controversia.
Se cuestiona la seguridad hotelera al hospedar al sospechoso con armas y la falta de controles exhaustivos. Sack alertó sobre violencia política recurrente, tercer intento contra Trump, y riesgos para eventos como la Copa del Mundo por recortes presupuestarios.
Al final, invitados se robaron botellas de vino en la estampida, un bochorno entre la élite periodística.