Un hombre armado irrumpió en la cena de corresponsales en el hotel Washington Hilton, portando escopeta, pistola y cuchillos, burló seguridad y fue neutralizado cerca de Donald Trump.
Erin Thielman, veterana de la Fuerza Aérea, testificó haberlo visto correr y caer tras disparos de agentes a 30 cm de ella, gritando alerta en el salón.
El jefe interino de policía de Washington confirmó armas de Allen; un agente herido. Trump defendió al servicio secreto, admitiendo culpa por curiosidad, pese críticas por lentitud.
El sospechoso corrió 18 metros; se hospedó tres días antes sin revisión hotel. Trump pidió esperar para ver, recordando atentado previo en campaña.