Federico Sturzenegger defendió los despidos de 140 empleados en el Servicio Meteorológico Nacional, argumentando que solo 20 son meteorólogos y el resto toma datos reemplazables por IA y computadoras en 100 estaciones antiguas.
El panel criticó priorizar recortes en áreas sensibles como alertas meteorológicas, recordando inundaciones sin aviso oportuno, y recomendó empezar por "ñoquis" y militantes políticos en lugar de personal operativo.
Se cuestionó la aplicación de la motosierra en servicios básicos del Estado, enfatizando que en Argentina no se puede eliminar funciones esenciales como educación, salud y meteorología por necesidades sociales.