Marian Dick, sobrina de Edgar Andrew, relató cómo su tío abuelo argentino murió en el Titanic en 1912, estudiante en Inglaterra que cambió boleto del Oceanic por huelga de carboneros y embarcó en segunda clase para boda de su hermano en EE.UU.
Andrew escribió carta premonitoria a amiga argentina que no vio por el cambio, deseando que el Titanic estuviera sumergido; su valija de cuero fue hallada en 2000 intacta con 50 objetos, expuesta en Expo Titanic Palermo y ahora en museo de Atlanta.
Su hermano Enrique escribió "Una valija del Titanic" en tercera edición; Andrew alertó a dos españolas que se salvaron y posiblemente a maestra Winnie Trout, pese a desconfianza yankee para recuperación.
Era estudiante enviado por bisabuelo administrador de estancia El Durazno, alegre y campestre, no afecto a libros; historia fascina aún, con homenajes fallidos por implosión sumergible.