En las ciudades argentinas las mujeres promedian 1,3 hijos y el 22% de las parejas jóvenes tienen un solo hijo, mientras en Buenos Aires la fecundidad cae aún más y no alcanza la tasa de recambio poblacional.
Estas cifras están vaciando las guarderías, los jardines de infantes y los primeros grados de las escuelas primarias, instalando la era del hijo único por razones económicas y sociales según tapa de diario.
Al comienzo del año siempre había problemas para conseguir vacantes en colegios, pero ahora sobran lugares en jardines de infantes y están cerrando.