La primera ministra de Japón, Sanay Takai (o Takeichi), nacionalista y primera mujer en el cargo, transforma el país al romper con ocho décadas de pacifismo constitucional post-Segunda Guerra Mundial, ante amenazas de China cerca de islas como Yonaguni y Taiwán.
Despliega misiles de largo alcance nacionales, duplica gasto defensa al 2% del PIB (tercer mundial), debate armas nucleares y envía tropas a ejercicios en Filipinas por primera vez desde WWII. Historia imperial japonesa (Pearl Harbor, Hiroshima) y alianzas con Estados Unidos (bases, contención China) contextualizan el giro.
China responde con boicots (pandas, mariscos); Corea del Norte prueba misiles, Rusia invade Ucrania. Takeichi se alinea con Donald Trump invirtiendo 550 mil millones de dólares en EE.UU. para seguridad, pese a dudas sobre fiabilidad yankee.
Encuestas muestran apoyo público creciente por tensiones regionales en Senkaku, Mar China Oriental y Pacífico.