Ignacio, padre de Renata, la niña de 12 años con autismo y problemas motrices que murió ahogada en la piscina del centro terapéutico Verazza, denunció negligencia total del personal al dejarla sola pese a conocer sus condiciones, según cámaras y el testimonio del fiscal.
La menor ingresó a la pileta acompañada por una persona a cargo que la abandonó, mientras dos guardavidas miraban sus celulares y no intervinieron, a pesar de haber mucha gente en el lugar. Ignacio relató que la sacó de allí un mes antes por rascaduras en la cara de su hija causadas por falta de supervisión. La nena llegó sin vida al hospital tras principio de ahogamiento.
El fiscal calificó provisionalmente el hecho como homicidio culposo y confirmó tres responsables directos más posiblemente el dueño del centro. El lugar quedó preservado por protocolos policiales. Panelistas destacaron la responsabilidad estatal y del centro, sin excusas por falta de presupuesto.
Ignacio contó que le avisaron a las tres de la tarde del sábado y que siempre se usaban flotadores en hidroterapias previas. Ofrecieron coordinar más material con producción para seguir el caso.