Oscar Laborde, director del Instituto de Estudios de América Latina y ex presidente del Parlasur, expresa preocupación por la debilidad aparente en la protección de Donald Trump tras el atentado en un acto público.
Destaca que el Servicio Secreto, agencia exclusiva para cuidar al presidente, falló en la inteligencia previa del lugar y en los protocolos de evacuación, permitiendo que una persona aislada se infiltrara y generara desorden. Señala que esto representa una crisis política fuerte y un escándalo grave, ya que el sitio debió ser revisado milimétricamente.
Laborde indica que atentados como este suelen favorecer a la víctima políticamente, citando casos de Bolsonaro y Trump, pero advierte que Trump enfrenta pronósticos de derrota electoral por la guerra, fisuras en MAGA y críticas internas como la de Tucker Carlson. Reitera la desconfianza pública en teorías conspirativas sobre el incidente.